Rozando estrellas

jueves, abril 21, 2005

Querida madre de Irene

Le escribo desde Valencia porque quiero, antes que nada, darle las gracias. Y dárselas por una sola razón: Irene.
Usted trajo al mundo a una de mis mejores amigas...y solo tengo dos.
No quiero reprocharle nada, porque no tengo derecho, pero me gustaría que supiera no solo que tiene una hija estupenda, sino que esa hija tiene sueños que cumplir.
No puedo decirle tampoco, que sé como se siente o cómo se deja de sentir...eso si, sí que puedo decirle cómo late un corazón muy cercano a usted.
Sé que ya somos mayores para cumplir nuestros sueños pero a veces con eso no basta. No basta solo con querer.
La verdad sea dicha, tanto ella como yo, necesitamos a nuestras madres y egoistamente su dinero. A nosotras no se nos caen los anillos por trabajar y trabajariamos. Pero necesitamos, además de esa ayuda material, la confianza y la certeza de saber que tenemos unas madres que nos quieren y que nos ayudarán siempre.
Lo sabemos...pero a veces, es bueno que nos lo digan.
Queremos coger las maletas y largarnos. Queremos entrar el primer día de clase y entrar en la universidad que queremos, en la carrera que siempre hemos querido. Queremos llegar a las 14 y hacer la comida juntas y reírnos viendo alguna serie. Queremos que vengan Silvia y Paula y Laura y Javi y Rafa y Eva y quien sea a hacernos visitas. Queremos perdernos por El Retiro y estresarnos con los exámenes de febrero. Y llorar el día 23 de diciembre cuando pillemos el tren de vuelta a casa y reírnos el 31 porque nos vamos a comer juntas las uvas en la Puerta del Sol...Queremos aprender a echar de menos a nuestras madres y llamarlas todos los viernes.
Quiero que cuando me den bajones me escuches desde tu cuarto y pilles el helado de chocolate del congelador y nos pongamos una peli a lo Briget Jones.
Quiero escuchar Man I feel like a Woman de Shania Twain mientras limpiamos el piso, hacer batalla de almohadas y pasear, metáforicamente, descalzas por Madrid...
Quiero que todo esto se haga realidad y que no tenga que necesitar ni el messenger, ni el blog para reír y llorar...
Señora es así de simple...O me la deja o se la quito...pero de buen rollito :)
Atte
M. Belda